Durante mucho tiempo, la tecnología de abastecimiento se construyó para resolver momentos separados. Buscar proveedores, evaluar riesgos, gestionar pagos. Distintas herramientas para partes de una relación que, en la práctica, siempre estuvieron conectadas.
Una licitación es apenas una parte de esa relación. Una empresa encuentra un proveedor, lo evalúa, negocia, adjudica, paga y probablemente vuelva a relacionarse con él. En el camino quedan señales, información financiera y aprendizajes que pueden ser relevantes para lo que viene después.
El abastecimiento siempre estuvo conectado. Y después de 10 años viendo cómo se relacionan compradores y proveedores en la red de abastecimiento más grande de Latinoamérica, hay algo que tenemos cada vez más claro: la fragmentación muchas veces estuvo en las herramientas, no en la relación.
Hasta ahora, en Wherex también construimos distintas soluciones para distintos momentos de ese proceso.
Sourcing conecta compradores y proveedores y permite gestionar procesos de compra. Risk incorpora información para evaluar y monitorear relaciones comerciales. Pay acompaña lo que ocurre después de una adjudicación, desde el pago y la cobranza hasta el financiamiento.
El mayor valor aparece cuando esos momentos se conectan y cada interacción deja contexto para la siguiente. Una adjudicación, por ejemplo, abre una relación que después puede aportar nuevas señales sobre riesgo, pagos y comportamiento.
Esta idea cambió la manera en que pensamos Wherex.
Estamos pasando de construir productos separados a diseñar una experiencia conectada alrededor del abastecimiento. Una en la que Sourcing, Risk y Pay siguen teniendo un propósito propio, pero también pueden fortalecerse cuando comparten información y señales de una misma relación comercial.
A esa dirección la llamamos Abastecimiento Inteligente.
Y esa mirada también cambia las preguntas que nos hacemos al construir producto.
Buscamos simplificar tareas y acercar información que ayude a avanzar. Saber si un proveedor participó, si hay una pregunta pendiente, si cambió su nivel de riesgo o si existe una gestión de pago en curso. La idea es que esas señales aparezcan cuando todavía pueden ser útiles para decidir.
Tenemos una dirección cada vez más clara para lo que viene. Cada proceso, evaluación o pago puede dejar información útil para el siguiente paso.
Digitalizar cada etapa fue el primer paso. El siguiente es lograr que el contexto viaje entre ellas, para que cada decisión parta mejor informada que la anterior. Al final, de eso se trata: personas con mejor información para tomar mejores decisiones.
Para nosotros, ahí empieza el Abastecimiento Inteligente.
No perdamos el hilo.
Nos leemos pronto,